18 de enero de 2014

Percepción, Principio Fundamental de la Percepción

La percepción tiene una función vital que nos ha permitido adaptarnos al medio. Consiste, básicamente, en una estructuración de las sensaciones y está condicionada tanto por componentes constitucionales como adquiridos. Es la aprehensión del conocimiento sensorial de acontecimientos exteriores que nos han provocado sensaciones más o menos numerosas y complejas.


No hay que olvidar que nuestras percepciones nunca reproducen fielmente la realidad.

La percepción se compone de tres procesos asociados entre sí: un proceso receptor (permite estructurar las sensaciones ya que estas nunca se perciben aisladamente; la estructuración dependerá de las experiencias previas y tendencias del individuo), un proceso simbólico (gracias al cual asociamos cada campo estructurado a un concepto) y un proceso afectivo (en el que interviene la historia personal del que percibe porque condicionará el componente afectivo de la percepción, por ejemplo, las visión de un plato de espinacas puede ser percibido como agradable  o todo lo contrario).


En primer lugar es necesario comprender qué es el Campo Perceptivo: se trata de un campo de fuerzas que tiende espontáneamente a tomar una cierta estructura (Gestalt o psicología de la forma) debido a la interacción de las fuerzas presentes. Sin embargo, a pesar de lo que sostiene la Gestalt, hoy sabemos que en la formación de dicha estructura también inervienen la experiencia y las tendencias autónomas de la persona o animal capaces de percepción.


Todas las Leyes perceptivas se rigen por un PRINCIPIO FUNDAMENTAL, a saber:
Un conjunto es más que la suma de sus partes, es decir, tiene propiedades independientes de las de las partes que lo forman. Esta afirmación es el resultado de tres experiencias básicas bien conocidas:

El movimiento aparente: 

cuando dos estímulos visuales (por ejemplo: segmento A y segmento B) se muestran sucesivamente con un intervalo de tiempo de 0,05 segundos, únicamente podremos percibir un único segmento de la recta en movimiento (conocido como identidad fenoménica). Esto nos hace pasar de percibir A a percibir B pero ocupando toda las posiciones intermedias). Realizamos un Relleno de Campo que nos hace percibir un movimiento inexistente, creando estímulos en las zonas intermedias en las que no existe nada.
La percepción de este movimiento es mucho más que la percepción de los segmentos A y B.

 movimiento aparente,segmentos a y b
Foto Antonio Serra Junior


 movimiento aparente,rellenamos las zonas vacias
Fuente de la fotografía

Ejemplos muy claros de movimiento aparente: no hay tal movimiento, es nuestra mente rellenando las zonas vacías quien nos hace creer en una realidad que no existe.

Las ilusiones óptico-geométricas: 

se explican porque su estructura perceptiva es de percepción primitiva y el conjunto tiene propiedades originales.
En esta ilusión óptico-geométrica, las nueve líneas son paralelas.

ilusión opticogeometrica,todas son paralelas


Efecto Tau_de_Gelb: 

se produce por una combinación de las dos anteriores. Si tenemos tres puntos luminosos separados por la misma distancia, pero los presentamos con diferentes intervalos de tiempo de tal manera que el intervalo de tiempo que separa A de B es inferior al intervalo temporal que separa B de C: los puntos A y B se percibirán más cercanos en el espacio que B y C. 




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